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Coches eléctricos y toma de recarga en la plaza de garaje: lo que debes saber

24/11/2018

Si vas a comprarte un coche eléctrico, has podido ahorrar el dinero para ello (que no e poco), has hecho las cuentas y todo te cuadra, incluso has probado varios modelos y te encanta la respuesta inmediata al pisar el acelerador y ese «sonidito» de nave espacial. Quieres no volver a una gasolinera, circular por el centro de la ciudad, aparcar gratis y contaminar mucho menos.

Ahora, según tu bolsillo, debes elegir entre autonomía, velocidad, eficiencia y precio. Además no se te puede olvidar que deberías instalar un punto de recarga para tu nuevo coche enchufable.

A día de hoy, hay una gran diferencia entre la autonomía de unos coches eléctricos y otros, los más antiguos, y en general más baratos, suelen tener menos autonomía, y a la inversa: los más modernos suelen ser también más caros (aunque no siempre) y tener más autonomía. Dependiendo de la autonomía del coche, y de tu manera de usar el coche, podrías plantearte una forma u otra de recarga. En un coche eléctrico con muy poca autonomía tendrás que recargar irrenunciablemente cada día la batería. En cambio con una gran autonomía podrías plantearte recargar cada varios días, e incluso no hacerlo en casa.

Cifras de media

  • 100 km en el caso de un Peugeot iOn
  • 500 km en el caso de un  Tesla Model S

En España no hay tantos puntos de recarga públicos operativos como algunos dicen: no es mala idea pensar en tener tu propio punto de recarga

Básicamente hay tres opciones posibles:

  • Recargar en tu propio punto de recarga

Esto es lo más recomendable y cómodo: llegas a casa, aparcas el coche, lo enchufas y mientras no lo usas, de noche, cuando menos demanda de electricidad hay en el sistema eléctrico, se recarga tranquilamente a baja potencia, cuidando la batería. Aunque el requisito será disponer de una plaza de garaje.

  • Recargar en un punto de recarga «prestado»

Algunas personas tienen la suerte de poder utilizar un punto de recarga de velocidad normal en el aparcamiento de su lugar de trabajo, y casi siempre suele ser además gratis. En general las 8 horas de la jornada laboral son suficientes para recargar la batería. En el caso de algunos centros comerciales la carga suele ser mas lenta.

  • Recargar en estaciones de recarga públicas:

Hay estaciones de recarga de velocidad normal (es decir lenta), y otras de velocidad semi-rápida (unos 20-22 kW de potencia), rápida (unos 50 kW) e incluso super-rápida (unos 120 kW).

Hablando de recarga rápida, en general en aproximadamente 30/60 minutos podrías tener recargada la batería casi al completo. No conviene abusar de las recargas rápidas, pues la alta potencia somete a mayor temperatura a las celdas, y esta acelera la degradación y la pérdida prematura de capacidad de carga.

¿Hay ayudas para instalar un punto de recarga de vehículo eléctrico?

La respuesta es pero de vez en cuando, tienen sus propias condiciones. Los últimos planes de ayudas para la compra de vehículos eléctricos (Plan MOVEA y Plan MOVALT), obligaban al punto de venta a que pagase hasta 1.210 euros (1.000 euros + IVA) de un punto de recarga, al comprador de un vehículo eléctrico que se hubiera acogido a las ayudas. El problema fue que los fondos para estas ayudas se agotaron muy rápidamente.

El concesionario paga hasta 1.210 euros del punto de recarga para el coche eléctrico que te compres

¿Cuánto cuesta un punto de recarga de coche eléctrico?

Como en todo en la vida, depende. En la compra d aun punto de recarga, el precio puede oscilar entre aproximadamente 700 euros y unos 1.500 euros. Depende de varios factores.

  • Del tipo de base. Dependiendo de la marca, protección por llave o por tarjeta RFID, si tiene una o varias tomas de recarga, si incluye una manguera de recarga, si tiene programador, etc.
  • De la longitud del cable. A más metros, más caro.
  • De la mano de obra del electricista.

En general, calcula que tendrás que gastarte más de 1.000 euros para tener un punto de recarga propio en el garaje

Dónde preguntar para instalar un punto de recarga

Aparte de las empresas especializadas en venta e instalación de puntos de recarga de vehículos eléctricos, también puedes contactar con algún gestor de carga, que no solo te puede vender e instalar el punto de recarga, sino también la electricidad, en lugar de la compañía eléctrica.

Si no quieres mirarlo tú solo, ten presente que en algunos concesionarios de venta de coches te pueden asesorar, y bien gestionarlo ellos mismos, o bien derivarte a un instalador de confianza y experiencia. Podrías también preguntar a la compañía que te vende la energía eléctrica.

En algunos concesionarios, con un vendedor experto en coches eléctricos, pueden asesorarte acerca de la instalación del punto de recarga

Qué hacer si no eres propietario de la plaza

Todo esto de buscarte la vida para instalar un punto de recarga para un coche eléctrico está muy bien si tienes una plaza de garaje, pero, ¿y si no eres propietario de una? Bien, en este caso la tarea se vuelve un poco más difícil si cabe, pero no es imposible.

Si tienes alquilada una plaza de garaje, entonces deberías intentar hablar con el propietario que te la alquila. Puedes plantearle varias alternativas:

  • Costear tú todo el coste
  • Que el propietario pague todo el coste
  • Costearlo a medias
  • Alquilarlo
Si tienes una plaza de garaje en alquiler, intenta negociar con el propietario, o pregunta a un gestor de carga por el alquiler de un wall-box

Formas de instalar tu punto de recarga

Hay diferentes esquemas de conexión del punto de recarga de un coche eléctrico a la instalación eléctrica. Desde tu línea individual de suministro, la línea de suministro del garaje o con una nueva línea de suministro.

El conector: Tipo 2, o ‘Mennekes’

Vamos a dejarlo muy claro: el estándar en Europa de conector de recarga para vehículos eléctricos es el conector Tipo 2 o Mennekes. Cuando vayas a pedir la base mural de recarga lo mínimo imprescindible es que tenga una toma hembra con este conector.

Tal vez te preguntes si no sería posible instalar un sistema de recarga inalámbrica por inducción, en lugar de una base mural de recarga con cable. En principio la posibilidad existe, pero viene a costar todavía más caro (del orden de unos 3.000 euros más la instalación), requiere añadir un módulo en los bajos del coche, puede haber algo más de pérdidas de energía y por lo visto solo se comercializa en algunos países.

La potencia de recarga necesaria

Olvídate de pretender tener una potencia de carga elevada para tu punto de recarga. Los costes fijos por la potencia eléctrica contratada serán muy altos, no sería bueno para el sistema eléctrico del país, pues aumentaría la demanda de potencia, y además es que no es necesario.

Un coche se pasa el 97 % del tiempo parado. Durante toda la noche, hay tiempo más que de sobra para recargar la batería del coche eléctrico en el uso diario. Si es un coche híbrido enchufable, con batería más pequeña, menos tiempo necesitarás. Lo más habitual es optar por la recarga normal o lenta de 3,7 kW de potencia, es decir, 16 A en monofásica (cable de 2,5 mm2 de sección).

Con esta potencia, y en números redondos, teóricamente podrías recargar hasta unos 37 kWh en unas 10 horas (la realidad es que esto luego depende de múltiples factores, y no es tan lineal, pero nos sirve como aproximación para entendernos). En un coche eléctrico de tamaño compacto, esos 37 kWh vienen a ser unos 200 km (más o menos 18,5 kWh/100 km de consumo medio real).

En un punto de recarga particular, con una potencia de entre 3,7 (16 A) y 7,2 kW (32 A) es más que suficiente. Con los coches con baterías de mayor capacidad (60 kWh y más) puede venir bien tener más potencia de recarga, aunque no es imprescindible: podrías llegar hasta 7,2 kW, es decir, 32 A en monofásica (cable de 6 mm2 de sección). De nuevo en números redondos tendríamos hasta 72 kWh de recarga en 10 horas (en realidad será menos energía, sobre todo en verano, pero vamos a aceptarlo como aproximación).

Cada kW de potencia contratada, según las tarifas oficiales PVPC, viene a costar al año unos 48 euros, IVA e impuesto especial de la electricidad incluidos. Si por ejemplo la instalación del punto de recarga es una derivación de tu línea de suministro de la vivienda, puede ser suficiente con aumentar la potencia contratada 1 o 2 kW, pues planificándolo bien, cuando el coche se recargue por la noche en tu casa apenas habrá otros consumos.

Y nada más… ya solo te queda disfrutar de tu nuevo coche eléctrico, conducir con precaución, y dar un poco de envidia a los amigos.

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